sábado 22 de septiembre de 2007

Recordar si, añorar no

Hace como 3 meses que mi transitar en Caracas no pasa del Municipio Chacao, si bien es cierto que el Este caraqueño no escapa del tránsito y del estrés capitalino, yo celebro no tener que pasar por la agonía diaria que era ir al Centro.

Me siento agradecido de cómo se han ido transformando mis cosas, y no es sólo por no tener que ir al inframundo, si no por lo contento que estoy en mi trabajo, y de lo bien que me llevo con mis compañeros.

Pero siempre están en mi memoria esos ex compañeros que compartieron la rabia y el desgano que era ir al Centro, y como ellos saben, no sólo por llegar allí, si no por lo que nos esperaba.

Hoy la gran mayoría ya no tenemos que ir al inframundo y estoy seguro que estamos mucho mejor que antes. Ahora bien, espero que algunos de los que quedan tengan la misma suerte que yo y salgan pronto del "Lado Oscuro".

Al Centro lo recuerdo con sus cosas malas y buenas, recorrerlo fue parte de una etapa.

martes 11 de septiembre de 2007

Escape en el inframundo

Hace un tiempo mis ex compañeros de trabajo y yo nos dimos a la tarea de hacer un recorrido “cultural” por el casco histórico del centro, quizás buscando la manera de sobrellevar el hastío que vivíamos en aquella época (algunos lo siguen viviendo). En una oportunidad entramos al Museo Sacro.

En este lugar parece que se detuvo el tiempo o que el tiempo va más despacio. Parece mentira que a pesar de estar en el centro se sienta tanta paz y tranquilidad.


A veces cuando se está rodeado de tanto caos es difícil ver esos espacios que nos llenan de calma, pero están justamente allí para que nos sintamos mejor, podamos conectarnos con nosotros mismos y por un momento respirar un aire distinto.