Al empezar en el nuevo trabajo era frecuente ver en distintas partes Destino: Porvenir y ¡Coño no sabía lo que venía!
Desde un principio habían cosas que no estaban bien, pero yo estaba tan contento de haber huido del otro sitio que estaba "apendejeado". El tiempo fue pasando y lo malo fue cada vez más evidente, otra vez se presentaron los mismos problemas:
- Falta de gerencia.
- Engaño.
- Mediocridad.
- Ninguna planificación.
- Poca valoración al trabajo de los empleados.
- Falta de capacitación y mejoramiento profesional.
- Poca motivación e incentivos.
- Falta de metodologías y procesos.
- Mala comunicación entre las áreas.
- Improvisación.
- Si sigo con la lista deberé crear otro blog.
Hoy estando afuera hago un balance del tiempo que estuve en este otro Inframundo y todo se resume en: NULO, fue poco el aprendizaje que obtuve a nivel profesional, no pude aplicar mis conocimientos, y las iniciativas que tuve junto con mis compañeros no fueron tomadas en cuenta.
Sin embargo y una vez más, vuelvo a agradecer por esta nueva experiencia, porque tal como ocurrió en el pasado me permitió conocer gente a la cual le tengo un profundo aprecio y por las que siento respeto y admiración, trabajar con ellos hizo llevadero el día a día. Esto va para los tres del cubículo (J, J, M) por compartir el espacio, las rabias, las decepciones y también por los chistes, las risas y los buenos momentos, para la del cubículo de al lado (D) y los dos del cubículo del otro lado (R y S) por su compañía y apoyo, para la que estaba afuera (P) por siempre darnos ánimos. A todos gracias!
Aquel “Porvenir” que prometían en ese lugar quedó más bien por venir, a los ilusos que crean que llegarán a ese destino, no sigan esperando que allí no es la cosa, a los que ya saben que tienen que irse y por distintas razones aún no lo han hecho, fuerza y paciencia.